Gracias

Gracias a todas las mujeres feministas que aportaron luz a mi vida. Las veo brillar y me han enseñado que yo también brillo. No somos estrellas aisladas, el firmamento es grande y en él cabemos todas.

Gracias a:

– @Letraescarlata, feminista, madre, siempre en la cuerda floja.

-@IreneMontero, defender la alegría como un derecho.

-@IrantzuVarela, feminista radical es poco.

-@Aledelafuente, periodista, escritora en @relatofeminista.

-@Zuriñe3, feminista, roja y contestona.

-@LaFallaras, “soy una privilegiada: escribo”.

-@AnitaBotwin, anticapitalista, feminista y del atleti.

-@pikaramagazine, revista que ofrece periodismo y opinión con un enfoque crítico, feminista, trasgresor y disfrutón.

-@feminicidio, noticias con perspectiva feminista, base de datos del feminicidio en España.

-@Brujasfeministas, grupo de mujeres del ámbito universitario y de barrio, ni sumisas, ni pasivas, mujeres combativas.

-@rosamariaartal, periodista, escritora, europea, incorformista, tenaz, ciudadana del siglo XXI.

-@Alcantarillahoy, gritemos nuestro inconformismo a la subterránea mugre de los túneles para que dichas opiniones no se queden en la cloaca del olvido.

-@Protestona1, republicana, feminista, atea y roja. Partisana, titiritera.

-@TeresaRodríguez, profesora de instituto, coordinadora de Podemos Andalucía. Anticapitalista, sindicalista, ecologista y feminista.

-@Barbijaputa, soy responsable de lo que yo digo, no de lo que tu entiendes.

 

 

Mujeres que brillan con luz propia y encienden mechas que a veces prenden fuerte en el corazón y son capaces de cambiar proyectos de vida. A todas ellas muchísimas gracias, gracias por tantas horas dichosas de lectura. Me hicisteis ver que no estoy sola, el feminismo es la gran lección de amor de mi vida. Me ha ayudado a comprenderme y a entender muchas situaciones de mi entorno, me ayuda a perdonar y perdonarme. Mi vida es mejor tras la comprensión del pasado y libera mi espíritu.

Gracias también a mis compañeras, amigas y confidentes en mis horas de hospital.

Andrea, gracias por guiarme en mis primeros pasos en twitter y facilitar mi inmersión en un mundo nuevo.

Natalia, gracias por tu apoyo incondicional. Tus aplausos en wasaps son mi mejor recompensa.

Laly, gracias por animarme a escribir. Sin tu entusiasmo y ayuda este nuevo proyecto no sería real.

Marisa, gracias por por tus acertadas sugerencias. Eres mi editora favorita.

A mis grupos de té a las cinco y cafecito, ellas saben quien son. Gracias por escucharme y por tantas horas de conversación y confidencias. Un placer debatir con vosotras, os quiero.

Por último, pero no menos importante, gracias a mi familia. Mi pareja que siempre está ahí, mis hijos, R3 que facilitó mi acceso a redes sociales y con paciencia corrige algunos escritos y Pau que, aunque tarda tres días en leer cada artículo, su sonrisa y aprobación hacen que me sienta la mujer más afortunada del mundo.